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Dime, Irene

Publicado: 28 septiembre 2010 de formasdifusasdbate en Poesía, Sergio Antonio Chiappe

Dime, Irene
si la muerte huele a flores,
Dios existe
o sólo es una sombra desnuda
en un crucifijo.

Irene, dime
¿ acaso el mar no ha llorado suficiente,
y debe ahogarse en lágrimas saladas?
¿ O sólo bastará un pastel de manzana
para mitigar las heridas?

¿ Podrá el alma desgarrada
olvidar el puñal asesino,
y a la mano que no tembló
al cortar el cuello.?
¿ Podrá perdonar
algún día?

Dime, Irene
Desde allá
¿ es más bella la vista del bosque
le susurras casi en silencio
a la luna nuestras penas.
Escuchas las nubes bostezar?
Eres tú,
o sólo es el viento
golpeándo en la ventana.

Dime
¿ cuándo y cómo acabará el dolor.
Podré dormirme nuevamente
con las luces apagadas?

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Dolor

Publicado: 28 septiembre 2010 de formasdifusasdbate en Poesía, Sergio Antonio Chiappe

Duele abrazar una sombra cuando sé que entre mis brazos vibraste
arpa luminosa
que ya no brilla
que ya no canta.
 
Duele el aire
cada vez que me acaricia
y ahonda la ausencia
robándome la poca lucidez
que aún me queda.
 
Duelen las quemaduras
que el mar me deja
tatuadas en el alma.
Duele ver como los sueños
migran sin destino.
 
Me duele la piel de olvido,
mis manos anegadas de llanto
el tiempo
saboreando como un verdugo
mis lánguidos latidos.
 
Duele el silencio
duele vivir.

El viejo lápiz

Publicado: 28 septiembre 2010 de formasdifusasdbate en Poesía, Sergio Antonio Chiappe

Intuye el corazón del niño
que desde su primer llanto
comienza a rodar la callada muerte;
sin embargo; sonríe con total inocencia
y la primavera se deshace en latidos
como un hielo que poco a poco
se derrite.

¿ Sabe el viento que ya no quedan
hojas en los árboles. ?

Cada noche
una ventana espera
que la luna sueñe
con el retoño de nuevas hojas
para contarle al viento
que esperan sus caricias.

El alma del viejo lápiz
dibuja y desdibuja con vehemencia
tu silueta y su penumbra.
Resalta con fuerza los contornos
como si así abarcara el mar entero.

Retrata tu mirada
como el suave rumor de un piano en otoño.
Retiene en su entraña de grafito
el perfume de tu nombre
y tu poesía hecha mariposa.

¿ Sabe el viejo lápiz
que no posarás mañana ?.
Como el corazón del niño
lo intuye.